Artículo Infolibre: La trata con fines sexuales deja 1.181 víctimas en seis años y se consolida como «la esclavitud de las mujeres»

·       El lunes se celebra el Día Internacional contra la Trata, en medio de un debate enquistado en torno a la prostitución y sin una ley integral para combatirla

·       «Hay que separar conceptos, entender que las realidades son distintas y por tanto abordarlas de manera diferente», explica la asociación Genera

·       La Fiscalía alerta del proxenetismo como «actividad en constante e imparable expansión» que además «constituye un negocio boyante»

Sabela Rodríguez Álvarez

srodriguez@infolibre.es @SabelaRulinha

Publicada el 23/09/2019

_636876699877296856_c4b94dc9Manifestación del 8M.

Entre los años 2013 y 2018, en España han sido identificadas 1.181 persoas víctimas de trata con fines de explotación sexual –el 99,4% mujeres y niñas–, todas ellas dentro de las 624 diligencias incoadas en el mismo periodo de tiempo. Es una de las cifras que pone sobre el papel la Fiscalía General del Estado en su última memoria y es uno de los número que este lunes, Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, se recuerdan. La trata es un problema estructural que no ceja, mientras en la búsqueda de estrategias para su erradicación entra en juego, un año más, el debate en torno a la prostitución.

De acuerdo al criterio de la Fiscalía, que califica el problema como «esclavitud de las mujeres«, desde que en España se tipificó el delito de trata de seres humanos «se han ido desarrollando en buena medida las acciones requeridas», pero los datos generales revelan resultados «decepcionantes, sobre todo en relación a la protección y al reconocimiento de los derechos elementales de la mujer». Para el Ministerio Fiscal, el proxenetismo es «una actividad atípica en constante e imparable expansión» que además «constituye un negocio boyante» que alcanza unos beneficios diarios «que superan los cinco millones de euros», según fuentes policiales.

El Pacto de Estado contra la Violencia de Género cuenta con ocho medidas vinculadas a la trata y otras tres relacionadas con la prostitución. Entre sus promesas se encuentra la aprobación de una ley orgánica de lucha integral y multidisciplinar contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, «que establezca mecanismos adecuados para la prevención, refuerce la persecución de oficio del delito, promueva la eliminación de publicidad de contenido sexual y ponga en marcha servicios y programas de protección social y recuperación integral de las víctimas». Aunque la creación de la norma no ha dejado de estar en la agenda, lo cierto es que a día de hoy sigue sin ser una realidad.

Sensibilización y conciencia

Enrique Javier Díez es profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de León y promueve diversos proyectos contra la prostitución y la trata. Para el docente, unas de las claves a la hora de combatir la trata está en la pedagogía. «En España se consume tantísima prostitución que es un fenómeno admitido socialmente, no sólo no se penaliza, sino que hay cierta complicidad», lamenta. A su juicio, educar a los más jóvenes «en la cultura de la prostitución y la pornografía» conlleva dosis lamentables de violencia. Por contra, apuesta por fomentar la «educación afectivo-sexual desde las escuelas«, a través de dinámicas «realmente positivas que generen relaciones de igualdad».

Díez participa actualmente en la Red Estatal de Municipios Libres de Trata, que intenta combatir la explotación sexual a través de campañas y ordenanzas municipales. «Muchas de las campañas se dirigen a hombres», explica el docente, pero también se ponen en marcha estrategias en centros educativos y se intenta fomentar «la formación afectivo-sexual».

Sobre los mensajes que apelan directamente a los hombres habla Francisco Carrasco, de Médicos del Mundo. Su organización acaba de lanzar una campaña dirigida al entorno de quien consume prostitución. «En muchas campañas anteriores se siguió la estrategia de dirigirse a hombres que pagan por sexo, pero sin mucho éxito, puesto que en los últimos tiempos se amplía el campo de demanda», explica en conversación telefónica. Por eso, Médicos del Mundo ha optado esta vez por interpelar a los hombres que no pagan por sexo, pero que conviven junto a quienes sí lo hacen y aún así «no dicen nada o les ríen la gracia». La idea, detalla, consiste en «apelar a la conciencia de estas personas para que digan que esto es violencia».

En cuanto a las recetas para poner remedio al problema, Carrasco reconoce la complejidad de la situación y entiende que se resuelve actuando en distintos frentes. «La sensibilización es importante como paso previo» a las medidas legislativas, afirma.

Y en esa tarea de sensibilización entra en juego Genera, una organización «que busca la redefinición de los roles sociales desde una perspectiva de género a través de la defensa y reivindicación de los derechos de las mujeres partiendo del ámbito del trabajo sexual«. Por su definición, es fácil deducir que la asociación parte de una idea: la trata no es prostitución. «Es importante separar los conceptos y entender que las realidades son distintas y por tanto hay que abordarlas de manera distinta», explica una de sus portavoces, que prefiere no revelar su nombre. «Una cosa es la prostitución voluntaria y otra es la coacción, que deriva en violencia», sostiene. Y matiza: es cierto que la prostitución voluntaria es en ocasiones «producto de necesidades económicas, pero como sucede con toda la clase trabajadora».

En este sentido, la portavoz cuestiona el concepto de «explotación sexual», un término que considera «ambiguo y que permite mezclar fenómenos con total legitimidad, produciendo confusión». De esta manera, la representante de la asociación prefiere hablar de «prostitución forzada» y de la trata como «una forma de violencia machista», cuyo abordaje debe dejar a un lado cualquier tipo de «perspectiva persecutoria o policial» y poner el foco en «garantizar los derechos de las mujeres, sin necesidad de que haya denuncia». Es importante, entiende, blindar la «seguridad física de las víctimas y sus familias» a través de «recursos básicos de subsistencia».

Carrasco difiere en la forma de abordar el problema. Médicos del Mundo vincula la prostitución con la trata. «Hacemos una campaña muy orientada a la prostitución para evidenciar que una y otra cosa están ligadas«, sostiene Carrasco. El propio Ministerio Público se inclina, en su memoria anual, por esta óptica: «Se olvida que al admitirse el proxenetismo consentido están admitiendo que la mujer pueda autorizar su propia explotación, esto es, que sea reconvertida en mercancía de granjería».

El organismo recomienda no olvidar que «la prostitución, bajo el manto del proxenetismo consentido, en España afecta fundamentalmente a mujeres extranjeras, sin recursos económicos y extraordinariamente vulnerables». La experiencia en los juzgados «acredita que la atipicidad de ese negocio constituye un escudo protector del tratante que –salvo excepciones muy significativas– gozará siempre de la presunción de consentimiento de la mujer».

Respuesta de los poderes públicos

En la búsqueda de soluciones, los municipios han tomado el timón. Uno de los ejemplos más recientes está en Getafe (Madrid), donde a finales de agosto se aprobó una Ordenanza de Convivencia que incluye sanciones a los clientes de prostitución con multas de entre 1.500 y 3.000 euros. Asimismo, comunidades como Navarra, Castilla-La Mancha o Madrid contemplan la prostitución como forma de violencia de género en sus leyes autonómicas, mientras que otras como Canarias, Castilla y León, Galicia o la Comunitat Valenciana abordan el problema de la trata en las suyas.

Sobre las fórmulas legislativas reflexiona Genera. ¿Tiene que haber una ley?, se pregunta. Y duda en la respuesta. «Depende siempre de quién la haga y con qué perspectiva», sostiene, pero de los ejemplos que dejan otros países no resultan experiencias positivas. La portavoz se refiere concretamente al caso de Irlanda del Norte, que desde el año 2015 persigue a los clientes de prostitución. Las trabajadoras sexuales «sufren más violencia, se sienten más inseguras, ha aumentado el estigma y no se ha reducido la demanda de servicios sexuales ni la trata», relata la portavoz, quien reconoce sentir «miedo al pensar en una ley contra la trata». Las multas a los demandantes de servicios sexuales, al final, «acaban repercutiendo en las trabajadoras», incentivando peores condiciones y trabajo clandestino, con la consiguiente «criminalización del colectivo».

El profesor Díez, por el contrario, encuentra en este tipo de modelos un ejemplo a seguir. Apuesta por medidas concretas que se plasmen en una ley integral que, sobre todo, no distinga entre trata y prostitución, «porque la demanda de prostitución alimenta a la trata y ambas constituyen el mismo tipo de violencia de género extrema contra mujeres y niñas«. Díez menciona modelos como el francés o el sueco, todos ellos enfocados en «la persecución de la demanda, porque si no hay demanda no hay oferta». También a la propuesta francesa apunta la Fiscalía. Un modelo de referencia lo constituye legislación francesa, dice, «en la que no solo se persigue al proxeneta, sino que también se da un tratamiento adecuado a otro de los implicados en este fenómeno, el llamado cliente de la prostitución».

Otra de las líneas que el docente cree necesario seguir es aquella que busca ofrecer «alternativas reales y realmente dignas para las mujeres que quieren salir«. Algo que significa «fondos y apoyo económico» que no debe ir ligado a una denuncia. «Muchas mujeres migrantes tienen que denunciar a quienes trafican con ellas, cuando muchas veces su familia está secuestrada y sus vidas en riesgo», sostiene Díez, quien añade la importancia de «perseguir a los proxenetas de oficio». Si hay un punto que no admite debate es precisamente la protección de las mujeres, el lugar común donde convergen todas las reflexiones en torno a la trata.

Fuente original: https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/09/22/la_trata_con_fines_sexuales_deja_181_victimas_seis_anos_consolida_como_esclavitud_las_mujeres_99026_1012.html

Manifiesto de la Coordinadora de la Red de Municipios Libres de Trata y el Movimiento Democrático de Mujeres contra el tráfico de mujeres y menores para la explotación sexual

RED DE MUNICIPIOS LIBRES DE TRATA PARA LA EXPLOTACIÓN SEXUAL

Tolerancia cero con la explotación sexual de menoresManifiesto de la Coordinadora de la Red de Municipios Libres de Trata y el Movimiento Democrático de Mujeres contra el tráfico de mujeres y menores para la explotación sexual

Este 23 de septiembre, día internacional contra el tráfico de mujeres y menores para la explotación sexual, la Coordinadora de la Red Estatal de municipios Libres de trata y el MDM compartimos la necesidad y la urgencia de que en esta legislatura el gobierno apruebe una Ley abolicionista integral, como solución a la lucha contra la trata de las mujeres y menores para la prostitución, que aborde forma global la trata, la prostitución y la pornografía. Una legislación que no penalice a las mujeres, sino que les dé respuestas como víctimas de una de las formas extremas de violencia machista y se les ofrezca todos los recursos necesarios para que se establezca su situación como ciudadanas con plenos derechos y no como esclavas. Y que centre el problema en los responsables y causantes de esta lacra: la demanda y la cultura patriarcal que les ampara, justifica, invisibiliza y protege. Porque sin demanda, no hay prostitución ni pornografía; y sin prostitución, no hay trata.
La trata de mujeres y menores para la explotación sexual es la esclavitud moderna de las mujeres más pobres que seguimos manteniendo y sosteniendo en nuestras sociedades. Una esclavitud que se convierte incluso en formas de considerarlas “desechables”, pues una mujer prostituida tiene 18 veces más posibilidades de ser asesinada como revelaba el estudio «HardKnockLife» (New Philanthropy Capital, 2007). Pero estos asesinatos no aparecen en las cifras oficiales de las víctimas de violencia de género. Son feminicidios invisibles. Un Ley integral abolicionista debe establecer medidas y dotar recursos para prevenir esta violencia de género y estos feminicidios invisibles.
La prostitución mantiene y agudiza la situación de desigualdad entre hombres y mujeres, porque perpetúa el privilegio y el poder de los hombres que pueden comprar el cuerpo de las mujeres, impidiendo que las vean como a sus iguales sino como algo para su uso y disfrute a costa de su sufrimiento, un producto más del mercado. Pero, además, fomenta y exalta la cultura de la violación, es decir, la que promueve el “derecho” de un hombre a abusar violentamente de la mujer para su disfrute personal, en este caso a través de comprarla con dinero. Esta desigualdad y abuso constante hacia las mujeres no se limita a la prostitución, también perpetúa otro gran negocio, el de la pornografía, que es la propaganda de la prostitución. De hecho, según estudios, el 46% de la pornografía está grabada con víctimas de trata y el 92% manifiesta querer salir de este negocio millonario, pero no puede. La pornografía vende la “excitación” a través de la humillación femenina. El “sexo” del porno es violencia, abuso y explotación. Por eso, esta Ley abolicionista debe abordar de forma integral también este lucrativo negocio a costa de la violencia sobre las mujeres. Pero también debe establecer medidas de prevención para educar desde la infancia, a través de la escuela y a lo largo de la escolaridad de las jóvenes generaciones, que pasan al menos diez años en instituciones educativas, en una sexualidad igualitaria, libre y sin violencia. Porque, en la medida en que una educación sexual integral y en igualdad, está prácticamente ausente en las aulas, la pornografía perpetúa la violencia machista atando nuestras relaciones a las representaciones pornográficas que son las únicas referencias sexuales de millones de jóvenes. Imágenes hoy día al alcance de todo el mundo, gratuitas, violentas y que están normalizando el abuso hacia las mujeres como forma de relación sexual. De hecho, la primera exposición al porno es cada vez más temprana, de media, a los ocho años. El 90% de los vídeos más vistos en internet contienen abuso verbal o físico hacia la mujer y la búsqueda en internet de las palabras “violada” o “violación” sigue aumentando exponencialmente. La pornografía es la escuela de “Las manadas”. Si no se articulan medidas específicas y continuadas de educación afectivo sexual en los centros educativos, a través de esta Ley integral, se seguirán “educando” los niños y las niñas y se seguirá modelando su imaginario sexual, para el futuro, sobre la base del culto al placer del hombre y el sometimiento y humillación de la mujer.
Por esto, nuestra tarea desde los municipios es elevar la conciencia de toda la ciudadanía para avanzar en unos municipios donde las relaciones entre hombres y mujeres se den en igualdad, pero también para exigir la implementación de medidas reales, a través de una Ley Integral Abolicionista, que fomenten la igualdad entre hombres y mujeres también en las relaciones afectivo-sexuales, erradicando de una vez por todas la cultura putera que demanda servidoras sexuales al servicio de los hombres que pueden comprarlas, con la excusa de que ser prostituida o ser violada en el porno es un “trabajo” para las mujeres pobres. La desigualdad es la base de todas las violencias machistas, y la trata para la explotación sexual, la prostitución y la pornografía son formas de violación de las mujeres y las menores, exaltación de la cultura de “las manadas” masculinas y también de feminicidios invisibles.

La Coordinadora de la Red Estatal de Municipios libres de trata y el MDM hoy reafirmamos nuestro compromiso de seguir concienciando a la ciudadanía de que otro mundo es posible, sin esta esclavitud para las mujeres del siglo XXI, que se mantiene con el silencio cómplice de tantos, en el que la convivencia y las relaciones entre personas se den libremente y en igualdad.

23 de septiembre de 2019

Jornadas Campus Elvira Universidad A Coruña #UniversidadSinProstitución

Carta del MDM a la Universidad de la Coruña en respuesta a su convocatoria de las Jornadas Campus Elvira · #UniversidadSinProstitución

Que una universidad pública con dinero público haga unas jornadas que son contrarias a los derechos humanos de las mujeres es inadmisible.
Desde el Movimiento Democrático de Mujeres exigimos la cancelación de esas jornadas, en base a los tratados y acuerdos internacionales que han sido aprobados por el Estado Español en esta materia, donde se lucha contra la trata y la explotación sexual de las mujeres. Como la Convención CEDAW, el Protocolo de Palermo o el Convenio de Estambul.
La trata nutre de mujeres y niñas a la prostitución, le niega así el derecho a una vida digna, libre de violencia, o el derecho a la integridad física y moral, estamos hablando de violencia machista, el previo pago para poder ejercer la violencia, no elimina esa violencia, ni despoja a las mujeres de los derechos humanos de que son titulares de pleno derecho.
Que una institución publica promocione la prostitución es violencia institucional. Que los responsables de velar por la educación y el cumplimiento de la ley promocionen la violencia sexual es apología del terrorismo machista.
No formen parte de una sociedad peor, de puteros y proxenetas legalizados, ayúdennos a construir una sociedad nueva con una sexualidad saludable entre hombres y mujeres en igualdad.
Gracias por su atención,
Movimiento Democrático de Mujeres

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