Manifiesto de la Coordinadora de la Red de Municipios Libres de Trata y el Movimiento Democrático de Mujeres contra el tráfico de mujeres y menores para la explotación sexual

RED DE MUNICIPIOS LIBRES DE TRATA PARA LA EXPLOTACIÓN SEXUAL

Manifiesto de la Coordinadora de la Red de Municipios Libres de Trata y el Movimiento Democrático de Mujeres contra el tráfico de mujeres y menores para la explotación sexual

23s

Este 23 de septiembre, día internacional contra el tráfico de mujeres y menores para la explotación sexual, la Coordinadora de la Red Estatal de municipios Libres de trata y el MDM compartimos la necesidad y la urgencia de que en esta legislatura el gobierno apruebe una Ley abolicionista integral, como solución a la lucha contra la trata de las mujeres y menores para la prostitución, que aborde forma global la trata, la prostitución y la pornografía.
Una legislación que no penalice a las mujeres, sino que les dé respuestas como víctimas de una de las formas extremas de violencia machista y se les ofrezca todos los recursos necesarios para que se establezca su situación como ciudadanas con plenos derechos y no como esclavas. Y que centre el problema en los responsables y causantes de esta lacra: la demanda y la cultura patriarcal que les ampara, justifica, invisibiliza y protege. Porque sin demanda, no hay prostitución ni pornografía; y sin prostitución, no hay trata.
La trata de mujeres y menores para la explotación sexual es la esclavitud moderna de las mujeres más pobres que seguimos manteniendo y sosteniendo en nuestras sociedades. Una esclavitud que se convierte incluso en formas de considerarlas “desechables”, pues una mujer prostituida tiene 18 veces más posibilidades de ser asesinada como revelaba el estudio «HardKnockLife» (New Philanthropy Capital, 2007). Pero estos asesinatos no aparecen en las cifras oficiales de las víctimas de violencia de género. Son feminicidios invisibles. Un Ley integral abolicionista debe establecer medidas y dotar de recursos para prevenir esta violencia de género y estos feminicidios invisibles.
La prostitución mantiene y agudiza la situación de desigualdad entre hombres y mujeres, porque perpetúa el privilegio y el poder de los hombres que pueden comprar el cuerpo de las mujeres, impidiendo que las vean como a sus iguales sino como algo para su uso y disfrute a costa de su sufrimiento, un producto más del mercado. Pero, además, fomenta y exalta la cultura de la violación, es decir, la que promueve el “derecho” de un hombre a abusar violentamente de la mujer para su disfrute personal, en este caso a
través de comprarla con dinero. Esta desigualdad y abuso constante hacia las mujeres no se limita a la prostitución, también perpetúa otro gran negocio, el de la pornografía, que es la propaganda de la prostitución. De hecho, según estudios, el 46% de la pornografía está grabada con víctimas de trata y el 92% manifiesta querer salir de este negocio millonario, pero no puede. La pornografía vende la “excitación” a través de la humillación femenina. El “sexo” del porno es violencia, abuso y explotación.
Por eso, esta Ley abolicionista debe abordar de forma integral también este lucrativo negocio a costa de la violencia sobre las mujeres. Pero también debe establecer medidas de prevención para educar desde la infancia, a través de la escuela y a lo largo de la escolaridad de las jóvenes generaciones, que pasan al
menos diez años en instituciones educativas, en una sexualidad igualitaria, libre y sin violencia. Porque,
en la medida en que una educación sexual integral y en igualdad, está prácticamente ausente en las aulas,
la pornografía perpetúa la violencia machista atando nuestras relaciones a las representaciones pornográficas que son las únicas referencias sexuales de millones de jóvenes. Imágenes hoy día al alcance de todo el mundo, gratuitas, violentas y que están normalizando el abuso hacia las mujeres como forma
de relación sexual. De hecho, la primera exposición al porno es cada vez más temprana, de media, a los ocho años. El 90% de los vídeos más vistos en internet contienen abuso verbal o físico hacia la mujer y la búsqueda en internet de las palabras “violada” o “violación” sigue aumentando exponencialmente. La
pornografía es la escuela de “Las manadas”. Si no se articulan medidas específicas y continuadas de educación afectivo sexual en los centros educativos, a través de esta Ley integral, se seguirán “educando” los niños y las niñas y se seguirá modelando su imaginario sexual, para el futuro, sobre la base del culto al placer del hombre y el sometimiento y humillación de la mujer.
Por esto, nuestra tarea desde los municipios es elevar la conciencia de toda la ciudadanía para avanzar en
unos municipios donde las relaciones entre hombres y mujeres se den en igualdad, pero también para exigir la implementación de medidas reales, a través de una Ley Integral Abolicionista, que fomenten la igualdad entre hombres y mujeres también en las relaciones afectivo-sexuales, erradicando de una vez por todas la cultura putera que demanda servidoras sexuales al servicio de los hombres que pueden comprarlas, con la excusa de que ser prostituida o ser violada en el porno es un “trabajo” para las mujeres
pobres. La desigualdad es la base de todas las violencias machistas, y la trata para la explotación sexual, la prostitución y la pornografía son formas de violación de las mujeres y las menores, exaltación de la cultura de “las manadas” masculinas y también de feminicidios invisibles.
La Coordinadora de la Red Estatal de Municipios libres de trata y el MDM hoy reafirmamos nuestro compromiso de seguir concienciando a la ciudadanía de que otro mundo es posible, sin esta esclavitud para las mujeres del siglo XXI, que se mantiene con el silencio cómplice de tantos, en el que la convivencia y las relaciones entre personas se den libremente y en igualdad.
23 de septiembre de 2019