PROPOSICIÓN NO DE LEY para la Abolición de la Prostitución y de la Trata de Mujeres y menores

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A LA MESA DE LAS CORTES DE ….

Los Grupos Parlamentarios ________________________________, a instancia del Movimiento Democrático de Mujeres (MDM), representado por su Vicepresidenta Dª. Cristina Simó, al amparo de lo establecido en los artículo 62 y siguientes del Reglamento de la Cámara, presentan la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY para la Abolición de la Prostitución y de la Trata de Mujeres y menores con fines de explotación sexual para su debate y votación ante la Comisión de _____________________________.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

I

Las conclusiones del Informe de la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y de la Igualdad de Oportunidades sobre el estudio de la prostitución en nuestro país, publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el 24 de mayo de 2007, son contundentes.

Esta comisión de estudio es el mayor esfuerzo de estudio y análisis en los últimos años del fenómeno desde todas sus vertientes y enfoques. Estuvo integrada por todos los partidos políticos, y por ella pasaron las y los mayores expertos en el tema, así como los colectivos, personas, asociaciones y organizaciones involucradas y se analizaron todas las experiencias y normativas nacionales e internacionales al respecto. La documentación que se aportó ha sido la más exhaustiva que se ha recogido hasta el momento.

La primera conclusión de esta Comisión de Estudio es que se debe contemplar la prostitución en el marco del Convenio de Naciones Unidas para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, de 2 de Diciembre de 1948, que considera la existencia de explotación sexual aunque exista consentimiento de la víctima, así como de la Resolución aprobada por el Parlamento Europeo el día 2 de febrero de 2006 que insta a luchar contra la idea de que la prostitución es equiparable a un trabajo, el Protocolo de Palermo de 2000, el Convenio sobre Lucha contra la Trata de seres humanos del Consejo de Europa de Mayo de 2005 y la Resolución de Naciones Unidas sobre trata de mujeres y niñas de 1 de Febrero de 2007.

La segunda conclusión es que el fenómeno de la prostitución en los países ricos tiene una relación directa con la feminización de la pobreza, son mayoritariamente mujeres pobres y/o en situaciones de desarraigo social las que están en situación de prostitución. Por eso, se contempla que es necesario combatir las causas sociales que abocan a muchas personas a una situación de prostitución contra su voluntad: la desigualdad, la exclusión, la injusticia social y la discriminación sexual, que limitan la libertad de opción de las mujeres.

La tercera conclusión es que el fenómeno de la prostitución y el tráfico y la trata de mujeres están absolutamente relacionados. La mayoría de mujeres en situación de prostitución son o han sido víctimas de la «trata de personas» (captación, transporte, traslado, acogida o recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación, según el Consejo Económico y Social de la Organización de Naciones Unidas). A los efectos de la intervención del Estado nada aporta la distinción entre prostitución libre o forzada que olvida que el ejercicio de la prostitución es una forma de violencia de género contra las personas que la ejercen.

Una cuarta conclusión es que el tráfico y trata de mujeres y niñas es un fenómeno creciente en el ámbito europeo/países occidentales; el crecimiento de redes que practican estas actividades atentan contra los derechos humanos y la seguridad de las mujeres que explotan. Ambas son manifestaciones que merman la dignidad de la mujer, que suponen una forma de violencia de género y un atentado contra la libertad de las mismas. Manifestaciones que demuestran la vulnerabilidad que en todas las comunidades sufren las mujeres que son objeto de explotaciones sobre su cuerpo.

La quinta conclusión es que el tráfico de mujeres y niños para su explotación sexual y la prostitución es gran negocio a nivel mundial (mueve entre cinco y siete billones de dólares y afecta a cuarenta millones de víctimas, según la ONU), que las redes de tráfico y los proxenetas están muy interesados en convertir en “legal” para poder pasar a ser considerados “empresarios del sexo” y que sus empresas lleguen incluso a cotizar en bolsa.

La sexta conclusión es que en los países en los que se ha regulado la prostitución se ha incrementado tanto la actividad de la prostitución como el tráfico y la trata de seres humanos. Como ejemplo ponen el caso de Holanda, donde, según los expertos, el 80% de las mujeres ejerciendo la prostitución en este país, tras la legalización, habían sido traficadas desde otros países. Además, analizan que regular la prostitución como una profesión entra en colisión con nuestra normativa en materia de derechos laborales, de los Convenios y Tratados internacionales firmados, en materia de los derechos básicos y la legislación en materia de derechos de las mujeres. «No caben derechos laborales cuando existe vulneración de los derechos fundamentales». Holanda, Alemania y Bélgica que han regulado la prostitución como un trabajo más, son sistemas que los expertos consideran como fracasados por el aumento exponencial experimentado por la prostitución y el tráfico.

La séptima conclusión se centra en que es necesario, por todo lo anterior, eliminar el tráfico y la trata actuando contra los proxenetas y traficantes y destinar más recursos y un Sistema específico de Atención Social para la atención, protección y recuperación de mujeres en situación de prostitución y el desarrollo de programas de atención y de inserción laboral. Así como establecer un protocolo de coordinación y actuación de los diferentes ámbitos jurídicos, sanitarios, sociales y policiales dado que las mujeres en situación de prostitución tienen especial dificultad para salir de esta situación: desde la falta de información al aislamiento y que dificultan el acceso a los recursos existentes.

Otra conclusión que establece este Informe es que existe un incremento de la demanda de prostitución por parte de los varones más jóvenes; en el marco de la sociedad de consumo se incrementa la percepción social del sexo como un producto más de consumo puesto que se encuentra en el mercado.

Igualmente el más reciente Informe sobre explotación sexual y prostitución y su impacto en la igualdad de género del Parlamento Europeo, A7-0071/2014, de febrero de 2014, afirma sin ambigüedades que la prostitución es un fenómeno con un componente de género que afecta a 40 millones de personas en todo el mundo, siendo la inmensa mayoría de las personas que se prostituyen mujeres y niñas y casi la totalidad de los usuarios hombres. Concluye que la prostitución representa una forma de esclavitud incompatible con la dignidad de la persona y con sus derechos fundamentales, constituye una de las violaciones de los derechos humanos más atroces y es una forma de violencia contra la mujer.

II

La prostitución es una forma de explotación que debe ser abolida y no una profesión que hay que reglamentar porque es una forma de violencia de género extrema: lo que las mujeres prostituidas y hombres tienen que soportar equivale a lo que en otros contextos correspondería a la definición aceptada de abuso sexual y violación reiterada. El hecho de que se pague una cantidad de dinero no puede transformar ese abuso en un «empleo», al que se le quiere dar el nombre de “trabajo sexual”.

Regular la prostitución legitima implícitamente las relaciones patriarcales: equivale a aceptar un modelo de relaciones asimétricas entre hombres y mujeres, establecer y organizar un sistema de subordinación y dominación de las mujeres, anulando la labor de varios decenios para mejorar la lucha por la igualdad de las mujeres.

Al legitimarla se convierte en un soporte del control patriarcal y de sujeción sexual de las mujeres, con un efecto negativo no solamente sobre las mujeres y las niñas que están en la prostitución, sino sobre el conjunto de las mujeres como grupo, ya que la prostitución confirma y consolida las definiciones patriarcales de las mujeres, cuya función sería la de estar al servicio sexual de los hombres.

Si reglamentamos la prostitución, integrándola en la economía de mercado, estamos diciendo que esto es una alternativa aceptable para las mujeres y, por tanto, si es aceptable, no es necesario remover las causas, ni las condiciones sociales que posibilitan y determinan a las mujeres a ser prostituidas. A través de este proceso, se refuerza la normalización de la prostitución como una «opción para las pobres».

Si convertimos esta violencia en una profesión como otra cualquiera para las mujeres. ¿Cómo podremos educar para la igualdad en una sociedad donde las niñas sabrán que su futuro puede ser prostitutas y los chicos sabrán que puede usarlas para su disfrute sexual si tienen el suficiente dinero para pagar por ello?

En una sociedad que regule la prostitución estamos socializando a niños y niñas en valores claramente diferenciados: a los niños, en que ellos como hombres, van a poder comprar, pagar por usar, el cuerpo, la atención, el tiempo… de las mujeres. Y a las niñas, en que ellas como mujeres, pueden estar al servicio de los hombres. Quizás no ellas personalmente o directamente, pero sí las mujeres, muchas mujeres. Si se regula la prostitución, educar en la igualdad en nuestras ciudades va a ser imposible.

III

Esta ley trata de cambiar el enfoque del análisis. Porque siempre que se habla de prostitución el foco se centra en las prostitutas. Mientras que los protagonistas permanecen inviabilizados: “clientes”, prostituidores.

La mayoría de los estudios e investigaciones en profundidad sobre el tema llegan a tres conclusiones claras: un número creciente de hombres busca a las prostitutas más para dominar que para gozar sexualmente. En las relaciones sociales y personales experimentan una pérdida de poder y de masculinidad tradicional, y no consiguen crear relaciones de reciprocidad y respeto con las mujeres con quienes se relacionan. Son éstos los hombres que buscan la compañía de las prostitutas, porque lo que buscan en realidad es una experiencia de dominio y control total sobre todas las mujeres: si es rechazado por una de sus iguales en libertad, puede acceder al cuerpo de otra si tiene dinero para pagarlo.

Parece como si una parte importante de la humanidad, los hombres que acuden a la prostitución, tuvieran un problema serio con su sexualidad, no siendo capaces de establecer una relación de igualdad con las mujeres, el 50% del género humano, que creen que debe de estar a su servicio. Como si cada vez que las mujeres consiguen mayores cotas de igualdad y de derechos, estos hombres no fueran capaces de encajar una relación de equidad y recurrieran, cada vez con mayor frecuencia, a relaciones comerciales por las que pagando se consigue ser el centro de atención exclusiva, regresando a la etapa infantil de egocentrismo intenso, y una relación que no conlleva necesariamente ninguna “carga” de responsabilidad, cuidado, atención o compromiso de respeto y equivalencia. Porque, no nos engañemos, los hombres que acuden a la prostitución no buscan, ni les importa, si la prostituta consiente en la relación.

Una segunda conclusión relevante de los estudios nacionales es que España es uno de los países donde el “consumo” de prostitución está menos desprestigiado. Las encuestas indican que un 39% de los españoles acude de forma habitual a la prostitución, sin que se les reproche socialmente ni se les recrimine legalmente. De hecho, parece que hay un consentimiento social ya no tácito, sino explícito, en mantener estrategias y formas constantes que “alivian” la responsabilidad de aquellos que inician, sostienen y refuerzan esta práctica.

Una tercera conclusión es que este consentimiento social influye en el proceso de socialización de los chicos y chicas generando unas expectativas de socialización donde las niñas aprenden que la prostitución podría ser un posible “nicho laboral” para ellas, y los niños aprenden que sus compañeras pueden ser “compradas” para satisfacer sus deseos sexuales. ¿Es este el modelo de sexualidad en que queremos educar a las futuras generaciones?

Estos hombres deben aprender a resolver sus problemas de socialización para comenzar a vivir sin servidoras sexuales y domésticas. Si no hubiera hombres dispuestos a pagar por usar sexualmente a mujeres no existiría prostitución. Hay trata porque hay prostitución, del mismo modo que había tráfico de esclavos porque había esclavitud. La actitud democrática ante la esclavitud se basa en el rechazo a un estatuto degradante para la dignidad humana, no en la percepción que cada esclavo pueda tener acerca de su condición.

IV

Por eso esta Proposición de Ley comparte claramente la ambiciosa postura del movimiento abolicionista que busca ir a la raíz de un problema que afecta a los derechos humanos. Derechos que en tanto que esenciales están fuera de discusión: los de toda persona a no ser abusada ni utilizada sexualmente, ni de forma gratuita ni a cambio de ninguna compensación económica. De ahí que el foco debamos dirigirlo a las personas que demandan, la clientela, los prostituidores. Porque sin demanda, la oferta desaparece.

Estamos inmersos no solo en una lucha económica, sino también en una lucha ideológica, de valores y en una lucha por construir otra subjetividad y otra conciencia social. Si queremos construir realmente una sociedad en igualdad hemos de centrar las medidas en la erradicación de la demanda, a través de la denuncia, persecución y penalización del prostituidor (cliente) y del proxeneta: Suecia penaliza a los hombres que compran a mujeres o niños con fines de comercio sexual, con penas de cárcel de hasta 6 meses o multa, porque tipifica este delito como «violencia remunerada». En ningún caso se dirige contra las mujeres prostituidas, ni pretende su penalización o sanción porque la prostitución es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, niñas y niños.

Cambiar el destino de las mujeres y hombres que están en la prostitución pasa por plantear un sistema económico justo y sostenible que incorpore en igualdad a ambos sexos. Cambiar su destino pasa por perseguir a las mafias y no favorecer su instalación en nuestro país con leyes permisivas y con modelos económicos basados en el ladrillo o en “Eurovegas” en nuestras ciudades. Cambiar su destino pasa por transformar la mentalidad de esos varones, no sólo con multas que les quiten las ganas, sino con una educación que obligue a los medios a cambiar la imagen de la mujer como objeto sexual y a los hombres a corresponsabilizarse emocional y vitalmente. Cambiar su destino pasa porque los derechos de las mujeres dejen de ser derechos de segunda y pasen a formar parte de verdad de los derechos humanos.

Se dice que la prostitución siempre ha existido, dicen. También las guerras, la tortura, la esclavitud infantil, la muerte de miles de personas por hambre. Pero esto no es prueba de legitimidad ni validez. Tenemos el deber de imaginar un mundo sin prostitución, lo mismo que hemos aprendido a imaginar un mundo sin esclavitud, sin apartheid, sin violencia de género, sin infanticidio ni mutilación de órganos genitales femeninos. Sólo así podremos mantener una coherencia entre nuestros discursos de igualdad en la sociedad y en la educación y las prácticas reales que mantenemos y fomentamos.

Por lo expuesto, se formula la siguiente propuesta de resolución:

Las Cortes de ___________________________ instan al Gobierno de ______________________________ a establecer los mecanismos necesarios para la Abolición de la Prostitución y de la Trata de Mujeres y menores con fines de explotación sexual, desarrollando políticas de prevención para atajar las causas, estableciendo medidas que disuadan la demanda (la compra de la prostitución), medidas que conducirán a la reducción de la oferta y la disminución de las redes de trata y tráfico de mujeres, incidiendo en todos los elementos del sistema prostitucional y transmitiendo a la sociedad que la prostitución es una forma de violencia de género y una práctica que atenta contra los derechos humanos y que es contraria al principio de igualdad, a través de las siguientes acciones concretas:

  1. Planes Integrales de actuación: Impulsar Planes integrales de actuación de abordaje de la explotación sexual y el tráfico y trata de mujeres a nivel autonómico y municipal, mediante la provisión de fondos para servicios sociales integrales dirigidos a cualquier mujer que desee abandonar la prostitución, con las siguientes características:
    1. Se realizarán Planes de soporte y atención integral a las mujeres en situación de prostitución generando alternativas de vida, a través de itinerarios de inserción laboral y soporte económico durante el proceso, que posibiliten que puedan optar por abandonar la prostitución y faciliten su integración sociolaboral y su autonomía económica.
    2. Se establecerá una dotación económica que garantice la subsistencia de las víctimas durante el periodo de reflexión.
    3. Igualmente, todo el proceso se acompañará de una renta de inserción activa para aquellas mujeres que opten por abandonar la situación de la prostitución, hasta que tengan autonomía económica suficiente.
    4. Se mejorarán los servicios de atención a las víctimas actualmente existentes, creando una red de centros integrales de atención y otros servicios especializados.
    5. Se elaborarán programas de prevención, rehabilitación y reintegración de víctimas de la trata y tráfico de personas con fines de explotación sexual mediante un enfoque integral y multidisciplinario con perspectiva de género y priorizando la seguridad y el respeto a los derechos humanos de las víctimas.
    6. Se garantizará la asistencia sanitaria de todas las mujeres víctimas de la explotación sexual con especial atención a las víctimas del tráfico y trata de mujeres.
    7. Se facilitará la recuperación física, psicológica y social de las víctimas de la explotación sexual, enfatizando el soporte psicológico y educativo para poder recuperar su dignidad y autoestima.
    8. Se realizarán campañas de información de derechos y recursos en los ámbitos policial, sanitario, de los servicios de extranjería, asilo y fronteras y de los servicios sociales públicos y no gubernamentales, dirigidas a las víctimas en diferentes idiomas.
    9. Se establecerá la asistencia jurídica especializada y en su propio idioma a las víctimas de explotación sexual mediante formación específica en explotación sexual.
  2. Las medidas de estos planes serán desarrolladas de forma integral en los ámbitos social, educativo y administrativo.
  3. Red de Servicios de Atención: Se garantizará la existencia y el acceso a una red de servicios de atención a las víctimas de explotación sexual en todo el territorio regional, que incluya servicios de atención integral así como de acogida y recuperación.
  4. La atención a las víctimas de la explotación sexual contemplará la recuperación psicológica y emocional de las víctimas.
  5. Campañas de sensibilización: Se impulsarán acciones cuya finalidad sea la supresión de la demanda, especialmente en los jóvenes, y orientadas a conseguir los siguientes objetivos:
    1. Modificar la percepción social del uso de las mujeres como mercancía sexual.
    2. Generar un cambio de actitud en la ciudadanía para que llegue a considerar la prostitución como una explotación del hombre contra la mujer y una forma extrema de violencia de género.
    3. Conseguir una repulsa social generalizada hacia el comercio sexual como una vulneración de los derechos fundamentales de las mujeres en situación de prostitución.
    4. Mantener de forma permanente un debate social en torno a la explotación sexual y la violencia que representa, como ocurre en relación a la violencia de género.
  6. Se instará de forma periódica e insistente a las empresas de la región, en particular a los sectores de turismo y las telecomunicaciones, a cooperar con el Gobierno autonómico para eliminar la trata y la prostitución.
  7. Se realizarán campañas de sensibilización y de prevención dirigidas a toda la ciudadanía de la Comunidad para potenciar la vivencia de las relaciones sexuales en libertad, haciendo un especial hincapié en la educación sexual y afectiva desde el punto de vista de las relaciones de igualdad entre hombres y mujeres.
  8. Medios de comunicación social: Se instará a los medios de comunicación regionales y locales de la Comunidad para que, en el contexto de sus códigos éticos, no alojen publicidad relacionada con el comercio sexual, de cara a impedir el negocio de las organizaciones mafiosas dedicadas al comercio sexual.
  9. Igualmente se insistirá a los proveedores de servicios de Internet que dan servicios en la Comunidad Autónoma, a adoptar o reforzar medidas explícitas y efectivas, para no incluir o alojar contenidos relacionados con el comercio sexual y la pornografía.
  10. Se impulsarán campañas en y a través de los medios de comunicación social (televisión autonómica, radios y periódicos regionales y locales, redes sociales, etc.), para trabajar el cambio de actitud en la ciudadanía con el objetivo de cambiar la percepción social y de los hombres sobre las mujeres, incidiendo en el cambio de roles de género.
  11. La difusión de informaciones o debates relacionados con la prostitución en la televisión pública regional garantizarán, con la correspondiente objetividad informativa, la defensa de los derechos humanos, la libertad y dignidad de las mujeres y niñas y niños. En particular, se cuidará el tratamiento gráfico de las informaciones.
  12. Ámbito educativo: Se promoverá, en los centros educativos, la coeducación y sus valores para una sociedad de hombres y mujeres con igualdad de derechos y oportunidades, que nadie se sienta con derecho a someter a otro y alquilarlo y que nadie sienta que su persona puede ser objeto de sometimiento y transacción.
  13. Erradicar la demanda: Una de las piedras angulares de esta política contra la prostitución y la trata con fines de explotación sexual es reconocer que su causa primera es la demanda de los hombres de utilizar mujeres y niñas para la explotación sexual, sin la cual la industria mundial de la prostitución no podría ni florecer ni expandirse. Por ello la estrategia de no perseguir a las mujeres en situación de prostitución y ayudarlas de forma integral para que tengan otras alternativas, se acompaña con la penalización de la demanda o compra de prostitución por parte de los “puteros” o “prostituidores”, mal llamados de forma eufemística clientes, que permanecen casi siempre ocultos e invisibles en el abordaje de este fenómeno y sobre los que no recae ninguna sanción de tipo social o legal por la expresión de su conducta. Por eso se insta también al Gobierno regional a centrar la acción en la erradicación de la demanda, a través de la denuncia, persecución y penalización del prostituidor (cliente), actor responsables de esta forma de violencia de género, mediante las siguientes acciones:
  14. Instar al Gobierno Central a legislar la penalización de toda persona que obtenga una relación sexual casual (compra de prostitución) a cambio de dinero con una multa o hasta seis meses de prisión.
  15. Instar al Gobierno Central a legislar la penalización de cualquier tentativa de compra de todo tipo de relación sexual casual (compra de prostitución), tanto si es comprada en la calle, como en prostíbulos o en los llamados salones de masajes, desde los “servicios de compañía” hasta la compra de cualquier tipo de “servicio sexual” en circunstancias similares.
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