Códigos, barras y prostitución

Un artículo de Miguel Lorente

barcodetatto2La prostitución con frecuencia va asociada a códigos y a barras, a esos códigos de caballeros que llevan a guardar silencio sobre encuentros alrededor de barras horizontales y verticales, rodeados de mujeres que esperan tras el escaparate de su cuerpo. Es parte de la camaradería de los hombres, lealtad y silencio entre iguales, y las barras de los clubes los igualan a todos ellos, otra cosa son las habitaciones.

Los hombres han hecho un mundo a su imagen y semejanza, no hemos parado de cuestionar y rechazar la desigualdad, la jerarquización estructural de la sociedad, la violencia que se ejerce desde ella, el recurso al conflicto para resolver los problemas, la cultura de la guerra… y como todo ello incide de manera especial en las mujeres. Ellas eran la única referencia distinta a ellos cuando todo empezó a organizarse sobre esas ideas, y ellas quedaron como testigo y fundamento de una desigualdad que aún no hemos sido capaces de erradicar.

La prostitución surge de esa forma de estructurar la cultura y de organizar las relaciones entre hombres y mujeres. La prostitución no es una opción neutral, sino la servidumbre que la masculinidad ha impuesto a muchas mujeres, para que los hombres puedan satisfacer sus deseos de poder a través del sexo. No se trata de una relación en el mismo plano, ni siquiera bajo el concepto de cliente-proveedora, es una relación de poder en la que el sexo añade valor a la desigualdad que conlleva.

Nadie cuestiona la decisión de las mujeres que ejercen la prostitución, lo que sí es cuestionable es que la prostitución sea una decisión válida para ellas, y que ésta sea revestida de autonomía y libertad. No creo que las niñas quieran ser putas de mayores, como sé que no quieren ser mujeres maltratadas, por eso no aceptamos que las mujeres maltratadas sigan siéndolo porque decidan continuar conviviendo con el agresor, todo lo contrario, se analizan las circunstancias que dan lugar a esa decisión y se abordan con medidas y recursos para que de verdad puedan elegir en libertad.

La prostitución es violencia -el 80% han sufrido una violación (SK Hunter, 1991), el 73% han sido víctimas de agresiones físicas (Farley, 1998),  la mortalidad es 40 veces más alta (Comité Especial para la Prostitución de Canadá, 1985)- y genera más violencia al darle a los hombres el argumento y la demostración de que siempre pueden tener una mujer a su disposición para satisfacer sus deseos o fantasías en términos de poder. Y eso es una forma de alimentar al machismo genético que nos caracteriza como cultura, y de presentar a las mujeres como esos seres perversos y pervertidos que se lanzan a la calle a provocar a los “pobres hombres”.

El hecho de que aún hoy se siga planteado el debate sobre la prostitución y sobre si la autonomía de las mujeres incluye satisfacer a los hombres en lo que quieren, es una nueva demostración del triunfo del patriarcado emocional y del machismo práctico.

La redada de la Policía Nacional efectuada en el polígono Marconi de Madrid (23-3-12) ha encontrado a mujeres que ejercían la prostitución marcadas con un código de barras. Nuevas barras, nuevos códigos criminales. Los clanes rumanos que las retenían han utilizado la tinta de los tatuajes, pero otros muchos emplean las palabras o los golpes con el mismo resultado: las mujeres son un objeto y la forma de tratarlas parte de esa consideración y de la idea de propiedad. Es mía, aunque sea por veinte minutos y a cambio de 30 euros, y hago con ella lo que quiero.

Mientras exista la prostitución, más aún si se regula y legaliza, no se alcanzará la igualdad. Y que no se confunda la igualdad con la igualación para poner como ejemplo de progreso a la prostitución masculina. Si eso es progreso hay algo que no se ha entendido, pero en cualquier caso, ni el significado es el mismo, ni los clientes diferentes: la mayoría son también  hombres.

Es la sociedad como supermercado para los hombres.

Original: https://acciofeminista26n.wordpress.com/2012/03/27/codigos-barras-y-prostitucion/

Decálogo contra los “vientres de alquiler”

  1. Las mujeres tienen derecho a decidir sobre su cuerpo…

Los defensores de la gestación subrogada o vientres de alquiler no defienden la libertad de las mujeres. La mujer gestante firma un contrato mercantil nada más quedarse embarazada y no cabe el arrepentimiento en el momento del parto. Ellos lo llaman “seguridad jurídica”, la de los compradores del útero de la mujer, evidentemente.

vientres-de-alquiler-660x330

  1. Hay mujeres que lo quieren hacer por altruismo…

La gestación subrogada por altruismo en España ya existe: se llama adopción. Una mujer puede quedarse embarazada en España, cuando nazca el bebé lo puede dar en acogida a un amigo o familiar, posteriormente renuncia a la custodia del menor y se abre un proceso de acogimiento familiar que finalmente terminará en adopción.

  1. La adopción es muy lenta…

Cierto, lo es porque la adopción es un derecho de los niños y niñas y no de los adultos. El proceso es lento porque es garantista para proteger al menor. En cualquier caso, el proceso podría ser más dinámico pero qué casualidad que los pro-vientres de alquiler no hayan organizado un lobby para reclamar que sea más ágil el proceso de adopción, sino para que sea legal la compra y venta de mujeres pobres.

  1. Tenemos derecho a ser padres y madres…

El derecho a ser padres no está consagrado en ninguna Constitución ni en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Existe el derecho a crear una familia y de las mujeres a su libertad y dignidad, pero no el derecho a ser padres. Ser padre o madre es un deseo y, cuando a los deseos se les pone precio y sólo los disfrutan quienes más dinero tienen a costa de las mujeres más empobrecidas, se llama privilegio. Nadie dice que una pareja sin hijos no sea una familia. Y, por otra parte, la obligación de los sistemas democráticos es evitar que haya ciudadanos que puedan vivir con privilegios a costa de la explotación de las capas más humildes de la población.

Artículo completo: pincha aquí (Raúl Solís)

Contra la propuesta de Ciudadanos (C,s) de regular los vientres de alquiler

Declaraciones de Cristina Simó, Responsable de Mujer del PCE

Una vez más vemos a través de C’s como la alianza entre patriarcado y capitalismo pretende, bajo conceptos de libertad, solidaridad o altruismo, que se justifique una práctica que conlleva a prorrogar el estatus de subordinación y sometimiento del 51% de la ciudadanía del planeta.

1d0999a4-b558-4bdb-954f-36908cc836cd

Hacerlo por “altruismo” es realmente un eufemismo que enmascara una práctica comercial. La casi totalidad de las mujeres lo hace por motivos económicos.

El “contrato de úteros” es una de las expresiones más brutales de cómo el dinero convierte los deseos de los ricos en derechos, a costa de los derechos de las pobres.

El “contrato de vientres o úteros de alquiler” va más allá del contrato de una parte del cuerpo sino de todo un proceso fisiológico como es el embarazo. Ningún trabajo, implica todo un proceso físico y emocional como es la gestación de un ser humano. Los que los hombres deberían callar y dar voz a las mujeres que son las únicas que pueden vivirlo.

Regular esta forma de explotación implica poner a las mujeres a disposición del poder masculino y del mercado en el que se satisfacen los deseos de quienes mandan, su cuerpo, sus capacidades y su sexualidad.

Implica también que, al igual que sucede con el mercado de la prostitución, cuando hay negocio hay trata. Ya existen redes de trata de personas que están ampliando su negocio al de la explotación reproductiva como en Tailandia y Nigeria.

No obstante, sí se ha de legislar porque a pesar de estar prohibida en España y de que no se reconocen los contratos realizados por españoles en el extranjero, existe una forma legal de inscribir a las personas menores nacidas por esta técnica para evitar su desprotección.

Por ello se debería dotar de verdadera eficacia legal a la nulidad de esos contratos, hasta los celebrados en el extranjero, debiendo sancionarse las agencias que se dedican a esta actividad.

A nivel internacional es necesario un marco regulatorio que prohíba estos contratos de gestación, en garantía de la dignidad de la mujer y de las personas menores y por supuesto es fundamental asegurar una transición segura para evitar la desprotección de las niñas y niños.

Desde el PCE denunciamos el ataque frontal que implica la propuesta de C’s a los derechos humanos y a la conquista de los derechos de las mujeres. Como partido comunista y feminista, por principios y convicciones, nos oponemos a regular los vientres de alquiler porque nos oponemos a la mercantilización del cuerpo de las mujeres y a permitir que una mujer pobre y vulnerable sea explotada a través de redes de trata o por empresas intermediarias y de personas con suficiente poder adquisitivo para comprar su dignidad humana y su descendencia, sus hijas e hijos.

Abolición Prostitución en Pacto de Estado contra Violencia de Género

El Estado no puede ser cómplice de la explotación sexual y la violencia de género: Medidas para la #AbolicióndelaProstitución deben ser parte del #PactodeEstado contra la Violencia de Género, porque la prostitución es una forma extrema de violencia de género hacia las mujeres y las niñas y niños.

efc62d4d-a7eb-4976-bdd0-5bfd6b80ef4f

19J: Encierros en Ayuntamientos contra violencia machista

La Red de Municipios Libres de Trata y el Movimiento Democrático de Mujeres ante la convocatoria el próximo lunes, 19 de junio, de encierros en los Ayuntamientos contra el terrorismo machista.

No solo se suma, sino que convocamos a secundar los encierros y a hacer un llamamiento a la ciudadanía a participar en señal de protesta.

libres

Los múltiples asesinatos de mujeres y menores que no cesan, pone en evidencia la situación de indefensión en la que vivimos, y la falta de políticas contundentes para erradicar esta lacra.

Porque el asesinato de mujeres es la punta visible del iceberg de una realidad en que las mujeres son las más vulnerables, las más pobres, siendo maltratadas, esclavizadas, explotadas, violadas, prostituidas y finalmente, muchas son privadas del derecho a una vida digna y otras incluso asesinadas.

Es el momento de levantar la voz y decir basta. El momento de exigir medidas eficaces en todos los sentidos para la protección de las mujeres, para que termine el terrorismo machista que nos asesina.

Por ello desde la Red de Municipios Libres de Trata y el MDM hacemos un llamamiento a todos los colectivos sociales, políticos, ciudadanos, a todas las instituciones para

Exigir una sociedad libre de todas las violencias machistas contra las mujeres porque la violencia es intrínseca a esta sociedad patriarcal que ahonda en la desigualdad. La violencia contra las mujeres es una emergencia social que no puede esperar más.

Es urgente un Pacto de Estado contra las violencias machistas que se plasme en una Ley Integral contra la Violencia de Género y en una Ley de Igualdad con dotaciones presupuestarias suficientes que las hagan realidad y no meras declaraciones.

Exigir igualmente que la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual sea perseguida y abolida a través de medidas eficaces, centrando las medidas en la erradicación de la demanda, porque sin demanda de prostitución se eliminaría la trata. Por lo que pedimos que la prostitución sea incluida como una forma de violencia de género extrema contra las mujeres y las niñas dentro de ese Pacto de Estado y se incluyan medidas efectivas para su abolición siguiendo los modelos suecos y francés.

No se trata de un gesto simbólico, se trata de poner en evidencia desde una postura autocrítica la necesidad de que la sociedad asuma que la lucha contra la violencia machista es una prioridad que tiene que tomar cuerpo en medidas de todo tipo contra la sociedad patriarcal que lo sustenta.