Contra la legalización de OTRAS: motivos para rechazar el manifiesto pro-prostitución

  • El manifiesto en apoyo de la prostitución también recibía el rechazo de varias asociaciones que trabajan contra la trata y la explotación sexual
  • “Nosotras contamos con 14 supervivientes de trata que logran hablar con unas 200 víctimas al día en clubs, calles, prostíbulos etc. y nos dicen que ninguna de ellas lo hace libremente, sino que tienen detrás a la madame o al proxeneta”

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Detrás de la prostitución está la trata de mujeres. La prostitución es una forma de esclavitud y un ataque a la igualdad

Curso exprés impartido por Beatriz Ranea, socióloga especializada en género y prostitución, que deja claras tres lecciones: “Detrás de la prostitución está la trata de mujeres, es una forma de esclavitud y es un ataque frontal a la igualdad de las mujeres”

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Curso Exprés

Manifiesto por la ilegalización del “sindicato” de prostitución OTRAS

El manifiesto se puede firmar en https://t.co/ptuaXKe8vW

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El pasado 8M más de 6.500 feministas, a título individual y desde distintos colectivos y organizaciones, firmamos un manifiesto declarándonos abolicionistas de la prostitución. El feminismo ha sido abolicionista desde su raíz. Sin embargo, hay una intención manifiesta de intoxicar haciendo creer que abolicionismo es lo mismo que prohibicionismo. Las abolicionistas queremos la igualdad para todas las mujeres, para todas; queremos eliminar el estigma social de las mujeres prostituidas para situarlo en los victimarios, los puteros y los proxenetas que crean y sustentan esta industria de explotación de mujeres y niñas; y queremos cambiar este modelo de sexualidad que sigue priorizando una masculinidad tóxica, que se cree con el privilegio de tener siempre cuerpos de mujeres a su disposición. Si bien es cierto que algunos sectores del feminismo siguen sin declararse abiertamente abolicionistas, todo el movimiento esta en contra, como no puede ser de otra manera, del proxenetismo. Y eso es lo que nos estamos jugando aquí cuando pretendemos legalizar un sindicato de “trabajadoras sexuales”.

La legalización de OTRAS es una maniobra para legalizar de facto el proxenetismo en nuestro país. Según la ley de libertad sindical, un sindicato es, obligatoriamente, para trabajadores/as por cuenta ajena a quienes contrata una empresa, y para limitar el poder de la patronal, esto es, del empresario que los ha contratado. Por tanto, si se reconoce la existencia de un sindicato de prostituidas como tal, se estará reconociendo que hay un tercero, legal, que las contrata para enriquecerse con su explotación. Y eso es precisamente la definición de proxenetismo lucrativo, que es lo que está ilegalizado en nuestro país. Las personas pueden asociarse. De hecho, existen asociaciones de “trabajadoras sexuales” desde hace tiempo por lo que recurrir al argumento de que ilegalizando el sindicato se está persiguiendo su organización colectiva, es totalmente falso.

Es innegable que la prostitución tiene un fuerte sesgo de género: el 93% de las personas prostituidas son mujeres y niñas, mientras que el 99% de los que pagan son hombres. Esta claro por tanto que en el modelo de la prostitución son siempre los cuerpos de las mujeres los explotados, mientras que los explotadores son siempre los hombres. Por lo tanto, la prostitución es una institución machista que perpetúa el sistema patriarcal que denunciamos y contra el que luchamos las feministas, y que viola la dignidad humana.
El abolicionismo entiende que la prostitución es una forma violenta de opresión y explotación de millones de mujeres en todo el mundo. Lo que se conoce como “industria del sexo” -por cierto, una de las más lucrativas del mundo- se nutre directamente de un sistema que sigue condenándonos a las mujeres a la pobreza, a la precariedad y a la falta de recursos en todo el planeta. Las feministas hemos sido capaces de describir y oponernos a cada uno de los mecanismos de opresión que sufrimos las mujeres y sabemos que aun estamos lejos de alcanzar la igualdad. Hemos salido a las calles a denunciar la intolerable violencia sexual que soportamos, la violencia machista que nos está matando, el silencio de nuestras voces y la falta de recursos y de espacios a los que somos sometidas. Sin embargo, cuando llegamos a la prostitución, un sector del movimiento dice que las mujeres que están en situación de prostitución son libres para elegir, en un mundo en el que ninguna lo somos todavía, y afirman que solo pueden hablar al respecto las “trabajadoras sexuales”. Este posicionamiento carece de cualquier análisis feminista y mínimamente científico.

En la prostitución se manifiestan todas las violencias que las mujeres estamos desterrando en los demás ámbitos: la violencia física, psicológica, sexual, verbal, económica e institucional. Porque, además, la prostitución se nutre del racismo, el clasismo y la misoginia para mercantilizar a millones de mujeres en situaciones de vulnerabilidad, mientras que el resto de la sociedad mira para otro lado. Cuando decimos que la prostitución es un trabajo estamos condenando a las más pobres a tomar una salida que, las que tenemos más recursos y derechos, no queremos para nosotras. Además, la mayoría de las voces de mujeres que dicen ser libres para prostituirse no pertenecen a las mujeres migradas, que son las principales víctimas de trata y suponen el gran porcentaje de las mujeres prostituidas de nuestro país. La afirmación de que ellas sí eligen libremente, sirve de coartada a un sistema que explota y maltrata a una mayoría de mujeres racializadas sin papeles.

La utilización constante de las mujeres en situación de prostitución por los que quieren legalizar, no la prostitución por cuenta propia, que en nuestro país no es ilegal, sino el proxenetismo y por tanto sus negocios de explotación de mujeres, busca que nos perdamos en el debate de si las mujeres somos o no libres para prostituirnos. Resituemos el debate: lo que manifestamos aquí es que los puteros no tienen derecho a acceder a nuestros cuerpos por dinero, ni los proxenetas pueden legalizar su enriquecimiento, aprovechándose y alimentando un sistema desigual. El abolicionismo se solidariza con todas las mujeres y jamás penaliza ni persigue a las mujeres prostituídas. Lo que persigue es la penalización de proxenetas y puteros porque son ellos los que crean y sustentan el sistema que nos objetiviza, sexualiza y mercantiliza a todas.

Una panorámica de la situación en otros países donde se han legalizado supuestos sindicatos de trabajadoras sexuales sirve para poner sobre la mesa que efectivamente no son las prostitutas las que los dirigen: ninguno de ellos tienen conflictos abiertos con las patronales para llevar a cabo la lucha por los derechos de las mujeres, que supuestamente han propiciado su creación; los datos de afiliación son mínimos, y las campañas que realizan no están dirigidas a las mejora de las condiciones laborales de las mujeres. Bajo estos grupos se esconden los intereses de proxenetas que pretenden legalizar, y de paso legitimar socialmente, la actividad de explotación que llevan a cabo para seguir enriqueciéndose y, como ocurre en todos los países en los que se ha legalizado la prostitución, ser aun más ricos a costa de las mujeres que explotan.

Recurrir a la demagogia de querer presentar una prostitución mala, la trata, y otra supuestamente buena y libre no se sostiene. La trata existe porque la prostitución existe, porque:

– La demanda de los puteros es tan brutal que es imposible abastecerla con el porcentaje mínimo de mujeres que dicen ejercer libremente.
– Las organizaciones que trabajamos en contacto directo con las mujeres en situación de prostitución sabemos que no tenemos herramientas para identificar a las víctimas de trata y perseguir a sus explotadores. Tal y como esta la legislación y sin una Ley Integral Contra la Trata, solo es posible actuar si la mujer denuncia. Y sabemos que la mayoría de las mujeres no se atreven porque están coaccionadas. De hecho, muchas de ellas no se reconocen a sí mismas como víctimas de trata porque desconocen que , como establece el Tratado de Palermo, a pesar de haber dado su consentimiento en algún momento, si han sido captadas “recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad” sobre ella, ese consentimiento queda anulado.

Afirmar que el abolicionismo llevaría a la clandestinidad a las mujeres es tener la clara intención de intoxicar la opinión social, instrumentalizando de nuevo a las prostituidas. El abolicionismo es la única respuesta a la prostitución que se ha demostrado eficaz para erradicar el estigma de las mujeres, al señalar y condenar a puteros y proxenetas, los victimarios de un sistema que se basa en que las mujeres tenemos que estar a disposición de los hombres. El abolicionismo implica una serie de medidas de amplio recorrido que consisten en ayudas legales, sociales, sanitarias, planes de vivienda, de educación, y asistencia psicológica para todas las mujeres que deseen salir de la prostitución. Así mismo, implica un cambio en el modelo de educación de toda la sociedad al cuestionar un modelo de sexualidad hegemónico en el que los hombres son sujetos deseantes -que además aglutinan el poder y el dinero- y las mujeres somos objetos complacientes. El abolicionismo implica la sanción penal no solo a los proxenetas, también a los puteros, como ya han hecho en Suecia, Francia, Canadá y otros países. Tacharnos de moralistas por luchar contra la violencia de género no tiene ningún sentido. Es justicia. Es equidad y es dignidad de todas las personas. También de las mujeres prostituidas.

Las feministas cuestionamos el modelo de masculinidad hegemónico: preguntamos directamente a los hombres cómo pueden estar con mujeres que saben que no les desean y que están en una situación de vulnerabilidad que las obliga a dar su consentimiento. Y eso, cuando lo dan. Como muy bien establece el Convenio de Estambul, que España y la UE han firmado, cualquier relación sexual en la que no haya un sí explícito o el consentimiento se haya dado en una situación de relación desigual entre las partes, sería una violación ya que en cualquier caso el supuesto consentimiento queda automáticamente anulado por considerarse viciado. Por lo tanto, en la prostitución estaremos ante una violación y no ante una relación sexual libre y deseada. Habiendo establecido que las mujeres en situación de prostitución son empujadas a ejercer dentro de un sistema patriarcal que, como mujeres nos oprime, y en el que queda anulado nuestro deseo en todo momento, las feministas afirmamos que la prostitución es una industria cimentada en la tortura por repetición, en la que las mujeres son violadas sistemáticamente por dinero.

Con el presente manifiesto, las personas abajo firmantes reivindicamos que el interlocutor de un supuesto debate sobre la prostitución no pueden ser los proxenetas ni las personas con intereses económicos en la legalización de la misma. Afirmamos que la prostitución es violencia machista, es violación de derechos humanos, y de la dignidad de las personas, y que ni el Estado ni ninguna institución, organismo, o asociación puede apoyar su legalización sin situarse del lado de los opresores. La legalización de la “industria sexual” legaliza la desigualdad entre mujeres y hombres y legitima que sigamos siendo consideradas como objetos, mercancías a explotar. Por lo tanto, no dejaremos que decidan por todas las mujeres.

El manifiesto se puede firmar en https://t.co/ptuaXKe8vW

Miles de firmas en 24 horas: el feminismo es abolicionista

El Manifiesto por la ilegalización del sindicato OTRAS ha recibido un aluvión de firmas y apoyos del movimiento feminista. 3.000 firmas en 24 horas.

El manifiesto se puede firmar en https://t.co/ptuaXKe8vW

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El manifiesto concluye: “Las feministas cuestionamos el modelo de masculinidad hegemónico: preguntamos directamente a los hombres cómo pueden estar con mujeres que saben que no les desean y que están en una situación de vulnerabilidad que las obliga a dar su consentimiento. Y eso, cuando lo dan. Como muy bien establece el Convenio de Estambul, que España y la UE han firmado, cualquier relación sexual en la que no haya un sí explícito o el consentimiento se haya dado en una situación de relación desigual entre las partes, sería una violación ya que en cualquier caso el supuesto consentimiento queda automáticamente anulado por considerarse viciado. Por lo tanto, en la prostitución estaremos ante una violación y no ante una relación sexual libre y deseada. Habiendo establecido que las mujeres en situación de prostitución son empujadas a ejercer dentro de un sistema patriarcal que, como mujeres nos oprime, y en el que queda anulado nuestro deseo en todo momento, las feministas afirmamos que la prostitución es una industria cimentada en la tortura por repetición, en la que las mujeres son violadas sistemáticamente por dinero.

Con el presente manifiesto, las personas abajo firmantes reivindicamos que el interlocutor de un supuesto debate sobre la prostitución no pueden ser los proxenetas ni las personas con intereses económicos en la legalización de la misma. Afirmamos que la prostitución es violencia machista, es violación de derechos humanos, y de la dignidad de las personas, y que ni el Estado ni ninguna institución, organismo, o asociación puede apoyar su legalización sin situarse del lado de los opresores. La legalización de la “industria sexual” legaliza la desigualdad entre mujeres y hombres y legitima que sigamos siendo consideradas como objetos, mercancías a explotar. Por lo tanto, no dejaremos que decidan por todas las mujeres.”

 

Fake news y posverdad por la Concejala de Feminismos de Barcelona

Laura Pérez, en el diario ARA declara que ella estima que “en menos del 20% de la prostitución hay trata de blancas“, aludiendo a fuentes que dicen justamente lo contrario. Los informes oficiales afirman que la prostitución “implica a entre 40 y 42 millones de personas, el 90 % de las cuales depende de un proxeneta” (Informe sobre explotación sexual y prostitución y su impacto en la igualdad de género 2013/2103(INI) del Parlamento Europeo).

Los datos policiales y judiciales aportados por la ONU y la Unión Europea afirman, por lo tanto, algo radicalmente diferente de lo dice la Concejala, que prácticamente la totalidad de la prostitución es trata de blanca, hablando de porcentajes que superan el 90%. Pero aunque fuera verdad que un 5% de las mujeres que ejercen la prostitución lo hacen voluntaria y libremente, lo lógico sería que nos preocupáramos primero por solucionar el problema del 95% que son las que están sufriendo realmente esta forma de violencia de género y de esclavitud del siglo XXI.

Pero no se trata de debatir si la víctima se considera “libre” o no. Se trata de que la prostitución es una forma de violación, un atentado a los derechos humanos, una forma de violencia de género extrema que, al margen el consentimiento o no de la víctima, hemos considerado en los derechos humanos que no podemos admitirla y menos regularla como si fuera un trabajo, como pretende esta concejala junto con el lobby proxeneta que financia estas campañas de apoyo y legalización de su red de explotación, esclavitud y barbarie.

Red libre trata

Laura Pérez, en el diario ARA declara que la red de Municipios Libres de Trata y Prostitución de mujeres y niñas y niños “es una red que no reconoce la voz de las mujeres que ejercen la prostitución“. Lo cual es absolutamente falso. Puesto que no solo se habla con ellas y se conoce desde los municipios de primera mano su situación, sino que incluso en la red colaboran ex-prostitutas. El problema es que, por lo que parece, ella solo escucha la voz de unas pocas mujeres que se declaran “putas” y que curiosamente están continuamente en los medios, haciendo declaraciones sobre lo felices que son “siendo putas”. Debe preguntarse a qué intereses y a quién sirve esa voz tan absolutamente minoritaria y marginal, que parece representar más bien los intereses del lobby proxeneta, y que exaltan esa “vocación” para las hijas de las demás y para las mujeres pobres.

Reiteramos que “la prostitución es una explotación y en ningún caso una profesión que se tenga que regular” y “una forma más de violencia machista“, como afirmaba Carmela Fortuny, alcaldesa de Sant Cugat y como suscriben las más de 100 alcaldesas y alcaldes, que presiden plenos conformados por miles de concejalas y concejales, que han constituido esta red estatal, que centran el foco en los “puteros”, los grandes invisibilizados y ocultos, y cuyas medidas para combatir la prostitución se centran en erradicar la demanda, el acceso al cuerpo de mujeres por dinero, sancionando a proxenetas y clientes, y simultáneamente ofreciendo apoyo y alternativas a las prostitutas para que puedan abandonar la actividad y buscar otras vías.

Tenemos que cambiar el foco y empezar a exigir que los hombres aprendan a relacionarse en igualdad con las mujeres, en vez de imponer el poder del dinero para acceder a sus cuerpos. Y esperamos que en breve el Ayuntamiento de Barcelona se una a esta red.

Vilanova i la Geltrú se une a la Red de Municipios libres de trata y prostitución

vilanovaEl Pleno del Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú (Catalunya) aprobó sumarse a la “ Xarxa de ciutats lliures de tràfic de dones, nenes i nens destinats a la prostitució.”

Así como adherirse a los programas y campaña de sensibilización contra el tráfico, explotación sexual y prostitución y fomentar nuevas masculinidades y campañas periódicas de publicidad para sensibilizar que la prostitución es una forma de violencia de género visibilizando la responsabilidad de los puteros.

También aprobar una ordenanza municipal contra el tráfico, la explotación sexual y la prostitución con medidas específicas contra los “clientes”.

25N: La explotación sexual es violencia machista

mdmOs hacemos llegar desde la Red de Municipios Libres de Trata y el Movimiento Democrático de Mujeres, un manifiesto de cara al próximo 25 de noviembre, Día Internacional contra las violencias machistas.
Os animamos a convocar y hacer acciones simbólicas con la lectura pública del manifiesto. Así como darlo a conocer en vuestra web institucional.
También os adjuntamos un archivo adjunto con la imagen del lema la explotación sexual es violencia machista para hacer una pancarta. Nos consta que ya muchos ayuntamientos la hicieron para jornadas pasadas, pero en todo caso esperamos que sea útil para  los que se han adherido posteriormente y la puedan confeccionar para  colgar en la fachada del ayuntamiento o en algún edificio o espacio público en el que se haga visible.
Agradeceríamos si hacéis alguna actividad o acción relacionada con este día nos la hicierais saber a través de imágenes o grabaciones que después podríamos publicar y difundir en la web de la Red de Municipios Libres de trata.

Manifiesto 25 N 2018 Red Libre de Trata

Coordinación Estatal Red Municipios Libres de Trata

Núria Parlón. Alcaldessa Santa Coloma de Gramenet y Cristina Simó. Presidenta Movimiento Democrático de Mujeres

Santa Coloma de Gramenet, 26 d’octubre de 2018